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Acerca de mi

 ¡Hola!

Bienvenid@ a nutriendo y sanando con amor, un espacio donde encontrarás tips para mejorar tu relación con tu cuerpo, con los alimentos y que veas tu salud como el pilar de tu vida basado en tus hábitos, viendo más allá de los números en la báscula. 

Te platico un poco sobre mi historia, durante años he querido encontrar la raíz de las enfermedades, sin embargo, me he dado cuenta con mi propia experiencia, que la salud llega cuando estamos en equilibrio en todos los aspectos de nuestra vida. Esos aspectos no sólo abarcan el físico, es más que eso, ven tu calidad de sueño, tus objetivos personales, tus metas, tu conocimiento acerca de ti mism@, tu alimentación, tus hábitos diarios y lo más importante tus pensamientos y creencias que muchas veces pueden enfermarte o limitarte.

Cuando tenía 19 años me detectaron pólipos adenomatosa múltiple familiar, una enfermedad 100% hereditaria con el 99.999999% de que me de cáncer de colon. Mi papá murió de cáncer de colon cuando yo tenía 15 años, por lo tanto, me dio mucho miedo morirme y más por el diagnóstico médico. En ese momento los doctores me querían quitar el colon para evitar que me de cáncer, ya que "esa enfermedad" no tiene cura, no se puede hacer nada, lo único que te pueden hacer es cada 6 meses hacerte un estudio muy invasivo que se llama "colonoscopia", donde te meten una cámara por el recto y te quitan los pólipos que tienes (los pólipos son tipo verrugas que crecen en el intestino). 

Cuando tenía 21 años los doctores estaban necios de quitarme el colon pero algo dentro de mí me dijo "pregúntale ¿Si me lo quitan me podría dar cáncer aun así?", siendo la respuesta del doctor "sí, esto sólo es preventivo" y literalmente mi cara fue esta 😒. Es decir, iba a perder mi colon para que siga teniendo una probabilidad de que me de cáncer. Ya se imaginarán mi respuesta acerca de la operación, obviamente le dije "no me voy a operar" y el doctor me dijo "bueno, eres responsable si te da cáncer en unos años" y literalmente ese día me fui muy triste a casa, con mucho miedo y creí completamente que los pólipos y que cualquier enfermedad sería para toda la vida. 

¿Por qué te cuento esa historia?... Porque a muchos de nosotros nos han metido miedo de que "las enfermedades son para siempre" y hoy te puedo decir con certeza que no es cierto. La enfermedad sí existe, pero no es algo para siempre. Después de ese momento doloroso me fui a casa y dije "tiene que haber una solución"... en ese momento estaba estudiando nutrición, la carrera que es una perdida de tiempo, donde no te enseñan a curar enfermedades, te enseñan a contar calorías, gramajes de hidratos de carbono, lípidos (grasas) y proteínas.

Aun así no me rendí, aunque en mi carrera me dijeran que no se podían revertir las enfermedades no me quedé ahí, quise investigar más y más... lo cual me hizo estudiar mucho, tengo una maestría en nutrición deportiva, en coaching nutricional, un postgrado en oncología, un diplomado en inmunonutrición, dieta cetogénica y mucho más. Los cuales me hicieron ver qué camino no era el correcto y tome la información que más se acercaba a lo que quería... la cura de las enfermedades. Durante la carrera estuve en investigación con ratitas e in vitro (con células), ahí aprendí mucho y me di cuenta que los alimentos que provienen de la tierra tienen muchos compuestos que pueden regenerar a las células, por ejemplo, los flavonoides, los fitoquímicos, los polifenoles, entre otros... que provocan una regeneración celular y evitan envejecimiento e inflamación celular, que es la causa de las enfermedades. 

Entonces empecé a experimentar conmigo, me empecé a tomar un té de jengibre, cúrcuma y canela todas las noches y evite la carne, lácteos y embutidos. Cuando fui al siguiente chequeo para ver cómo estaba mi intestino, el doctor se sorprendió y cuando salí del estudio (porque te anestesian), me dijo el doctor "¿Qué hiciste? y le dije ¿Por qué?, él contestó "porque tus pólipos disminuyeron de tamaño, ya casi no tienes y eso es imposible", en ese momento me sorprendió lo que puede hacer un té en mi cuerpo. 

Después de eso, el doctor me dijo que ya no era necesario que me hiciera el estudio hasta en 3 años, sin embargo, cuando empecé a estudiar más sobre ese estudio y la microbiota intestinal, me di cuenta que es más riesgoso hacerlo porque afecta a mis bacterias intestinales, lo que produce una inflamación que puede afectar más a la producción de pólipos, por lo tanto, dejé de hacerme ese estudio hace 3 años y actualmente estoy al 100%. 



Es importante resaltar lo siguiente: yo no sólo cambié mi alimentación, cambié mis creencias de la enfermedad y me pregunté ¿Por qué necesitaba esa enfermedad en mi vida?, también me cuestione mis conductas de autosaboteo, conocí mis emociones y como las somatizaba en diferentes partes del cuerpo (somatizar es cuando llevas una emoción a alguna parte del cuerpo). No sólo conocí una alimentación llamada "basada en plantas" que es el estilo de vida con mayor evidencia cientifica con reversión de enfermedades, sino que también empecé a estudiar a doctores que trabajan a nivel emocional y regeneración celular, por ejemplo: Dr. Joe Dispenza, Dr. Bruce Lipton, Dr. Eric Corbera, Dr. David Hawkins, Louise L. Hay, Chistian Fleche, Dr. T collin Campbell, Dr. Michael Greger, entre otros autores que me ayudaron a conocer una nueva medicina que no le conviene a la industria farmacéutica conocer. 



Durante mi trayectoria como nutrióloga he podido ver como diferentes pacientes han pasado de la enfermedad a la salud, de tener insuficiencia renal a ya no tenerla, lo mismo con la diabetes, hipertensión, infertilidad, cáncer, entre otras enfermedades. Ahora quiero documentar todo este conocimiento que he podido adquirir desde mi experiencia y con los pacientes que he visto esta reversión de enfermedades. Sin embargo, no en todos lo he visto, la razón es porque NO TODOS QUIEREN SANARSE, suena muy feo decirlo pero no muchos están dispuestos a cambiar hábitos que nos hacen daño, dejar rencores, perdonarnos a nosotros mismos y a los demás, entre otros factores. 

Por esa razón, quise hacer un blog, un podcast y un canal de YouTube que nos ayude a conocernos más, a sanar nuestra relación con nuestro cuerpo, a identificar la raíz de mis conductas de autosaboteo, conocer más sobre los alimentos que nos sanan y quitar el miedo de las calorías o simplemente medir el cambio en los números de una báscula. Para estar sanos necesitamos más que una dieta, necesitamos un cambio de mentalidad que cambie nuestros hábitos diarios. 

Así que hoy te doy la bienvenida a este camino de autoconocimiento para lograr un cuerpo sano y en plenitud. 








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