¿Cuántas veces nos sentimos frustad@s?
Hay que recordar que todo es un proceso, muchas veces queremos que todo sea perfecto, que todo lo bueno pase cuando quiero, sin tener algún proceso de por medio. El embarazo es el mejor ejemplo, el feto se tiene que desarrollar en un periodo de tiempo determinado, hay veces que sale pretérmino, sin embargo, no podemos decirle al bebé que salga a los 4 meses todo desarrollado.
¿Por qué si un feto tiene sus procesos dentro de la mamá, nosotros queremos saltarnos procesos?
Suena un poco raro el "saltarnos procesos", es decir, creemos que con seguir una dieta por 3 meses voy a ver los cambios que quiero. Estamos acostumbrados a ver pastillas para bajar de peso, para quitar el hambre, tener cirugías estéticas, entre otros procesos para "tener más rápido los resultados". ¿Cuántos de esos procesos son sostenibles?… si no hay un cambio de estilo de vida, la cirugía no servirá, las pastillas tendrán su efecto secundario y en caso de tener un trastorno de la alimentación como bulimia, anorexia o vigorexia, te afectará tu vida, cambiará tu distorsión corporal y tendrás una mala relación con tu cuerpo y con la comida.
Es importante ir más allá del peso, entender por qué no logro ver mis cambios físicos, cómo es la relación con mi cuerpo y con mis alimentos, saber qué conductas de autosaboteo tengo, qué relación tengo con mi sueño y el seguir horarios, qué tan seguido como alimentos ultraprocesados altos en grasa saturada, grasa trans y azúcar, qué tan alto es mi nivel de estrés y cómo son mis hábitos diarios.
Hoy te invito a que seamos conscientes de cómo queremos apresurar los procesos, incluso hemos perdido la consciencia al comer, por ejemplo: hay personas que desayunan 5 huevos en el desayuno, incluso exceden el consumo de proteína porque creen que eso hará que tengan más músculo, cuando el músculo crece por buena rutina de ejercicio + carbohidratos de buena calidad + porción adecuada de proteína (vegetal o animal).
Al no tener consciencia en lo que como y no cuestionarme de dónde provienen los alimentos que estoy consumiendo, surge lo que está pasando actualmente en el mundo.
El consumo excesivo de proteína animal hace que las industrias de ganadería tengan mayor demanda y no pueden cubrirla de forma normal con los procesos biológicos de un animal, hemos forzado a los mismos animales no llevar procesos por la falta de consciencia al comer.
En el año 1,900 las gallinas producían 80 a 120 huevos al año, actualmente, una gallina esta produciendo de 300 a 350 huevos al año.
Actualmente no están regulados los antibióticos que se le ponen a los animales para aumentar o duplicar su crecimiento, se supone que hay normas de crecimiento, sin embargo, las industrias con tal de abaratar precios y mejorar "la calidad del producto", hacen que crezcan de la forma menos saludable.
Algunos antibióticos son:
- Pollos: enrofloxacina, tilosina, virginiamicina (en algunos países ya prohibidos). Efecto en humanos: problemas hormonales en mujeres, problemas de fertilidad en hombres y mujeres
- Cerdos: beta-agonista, similar al clembuterol, pero menos potente. Efectos secundarios: problemas cardiovasculares en humanos
- Ganado bovino: Clembuterol (ilegal en casi todo el mundo, pero aún se encuentra en casos clandestinos). Efectos secundarios en humanos: problemas de corazón, migrañas, alergias, problemas hormonales.
Hoy te invito a crear conciencia en cómo estamos obligando que las industrias de alimentos se salten procesos que afectan directa e indirectamente nuestra saluda física, emocional y hormonal. Todos los alimentos que consumes tienen procesos que pueden ser saludables o con exceso de químicos. Hoy ponte a pensar qué tan natural es tu alimentación y si te preguntas de dónde vienen los alimentos.
Incluso los alimentos que consumen las vacas, pollos y cerdos están modificados para que crezcan más. Se estima que el alimento de la industria ganadera va en aumento y crea monocultivos que afectan la fertilidad de la tierra, tiene menos minerales y eso provoca que haya más uso de pesticidas o fungicidas.
El 60% de la producción de maíz va destinada para el consumo de animales en la industria de la ganadería, el 77% de la producción de soya es para alimentación animal, el 70% de cebada y el 50% de sorgo como forraje animal. En resumen: el 33% de la producción mundial agrícola de granos y legumbres es para alimentar a los animales que consumimos "en nuestras dietas proteicas".
Eso ha provocado múltiples enfermedades, porque es un ciclo vicioso, al consumir más proteína animal sin conciencia, afecta mi cuerpo por tantos químicos que tiene, eso crea que haya más monocultivos que aumentan el uso de pesticidas que van al alimentos de los animales, principalmente se ve afectada la leche de vaca y lácteos.
Es impresionante cómo la naturaleza es tan inteligente, cuando una mamá está en lactancia, la calidad de lo que come es la calidad de su leche, hay niños con dermatitis, alergias, cólicos o reflujo por la alimentación de la mamá y al modificar sus hábitos alimenticios, el bebé crece más sano y se le quitan problemas relacionados con la leche materna. Por otro lado, no somos conscientes de que eso pasa con las vacas y con la leche que tomamos, si la vaca consume alimentos con alto consumo en pesticidas, les inyectan medicamentos para que produzca más leche y crezca más, está claro que la leche que tomamos no será de buena calidad y actualmente están ocasionando problemas de cáncer relacionados con el tema hormonal o infertilidad.
1 de cada 6 personas adultas padecen de infertilidad, los casos de ovario poliquístico se suplicaron, entre 1990 y 2021, de 34.81 millones en 1990 a 65.77 millones en 2021. Así como el cáncer de mamá, de ovario, de próstata, de tiroides, entre otros.
No se trata de tener miedo a comer, se trata de comer de forma consciente, saber de dónde viene lo que como y qué procesos llevan, no exceder el consumo de proteína animal, ni de azúcar, todo tiene que ser un equilibrio. Sin decir que está de moda superar el requerimiento que la OMS (organización mundial de la salud) propuso, porque se cree que hay menos resistencia a la insulina, menos cáncer y más aumento de músculo con el consumo excesivo de proteína. Generando más muerte por infartos cerebrovasculares, exceso de colesterol y triglicéridos, alergias, disbiosis intestinal y problemas hormonales.
Hoy te invito a ser consciente de lo que comes por amor a tu cuerpo y para evitar que se sigan haciendo procesos que no son saludables para el humano y para el medio ambiente.
La vida misma nos enseña que los procesos no se pueden forzar. La naturaleza es sabia: todo tiene su tiempo, su ritmo y su propósito. Cuando intentamos acelerar un proceso, terminamos pagando el costo: en nuestra salud, en nuestras emociones o en el planeta.
Así como un árbol tarda años en crecer, como un bebé requiere meses para formarse, como el cuerpo necesita tiempo para sanar, tus procesos personales también merecen paciencia y respeto.
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